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Queísmo y dequeísmo

Queísmo y dequeísmo

Recurso elaborado por Alejandra Ramírez Becerra

¿Cuántas veces hemos escuchado a alguien decir cosas como “Tienes que darte cuenta de que cometiste un error” e inmediatamente pensamos que esa persona no sabe hablar? Más aún, nuestro pensamiento frente a la expresión de que suele ser generalizado: “decir de que suena muy feo”, y entonces resultamos cometiendo errores gramaticales en los que afirmamos que lo correcto es decir “Tengo que darme cuenta que cometí un error”. Sin notarlo, aquí caímos en el llamado queísmo. Esta es una guía que quiere mostrar y enseñar a evitar los casos más usuales de queísmo y dequeísmo, de forma tal que usemos el de que y el que de manera apropiada, y no porque hay una percepción de gusto o disgusto frente a cómo suena.

Tabla de contenido

1. Queísmo

Según la RAE, es la supresión indebida de una preposición antes de la conjunción que, cuando la preposición es exigida por alguna palabra del enunciado. Es decir, incurrimos en queísmos cuando eliminamos preposiciones como de, a o en que necesariamente deben estar dentro de la formulación. Miremos los casos más usuales en los que el queísmo se presenta:

1.1 Sustantivos

No hay una regla establecida que nos permita identificar cuáles sustantivos exigen una preposición antes del que, por lo que tendremos que apelar a nuestra memoria para recordar en qué casos la preposición es demandada:

  • La noticia de que se comieron los perros calientes no llegó.

En este caso decimos que había una noticia (ellos se comieron los perros calientes), y decimos de esta noticia que nunca llegó. Sabemos entonces que noticia es un sustantivo que exige de la preposición dePero como solemos pensar que la expresión “de que” es incorrecta, el queísmo nos lleva a eliminar la preposición “de”:

  • La noticia que se comieron los perros calientes no llegó.

En este caso, eliminando la preposición, decimos que la noticia no llegó porque se la comieron los perros. Este error nos lleva a alterar por completo el sentido de la oración.

Otros ejemplos comunes en los que solemos caer en queísmo son:

  • A pesar que el texto deja la sensación que todo está dicho y no hay mucho por tratar, lo cierto es que hay varios aspectos problemáticos por resaltar.     
  • A pesar de que el texto deja la sensación de que todo está dicho y no hay mucho por tratar, lo cierto es que hay varios aspectos problemáticos por resaltar.

En este caso, la expresión correcta e inalterable es a pesar de que, no a pesar que. Asimismo, debemos fijarnos en que la palabra sensación es uno de los sustantivos que exigen de la preposición de.  

1.2 Adjetivos

Al igual que los sustantivos, tampoco hay una regla que nos permita identificar cuáles adjetivos exigen una preposición antes del que. Por ello, lo más sencillo es tratar de recordar cuáles son aquellos que tienen esta característica: convencido y condenado son unos de los casos más usuales.

  • Estamos convencidos de que la tesis se sostiene, siempre y cuando se consideren los límites teóricos mencionados.
  • El marco legal de este país deja la economía agraria condenada a que se dé una explotación infinita y poco responsable de los recursos.

Otros adjetivos que exigen la preposición de son: ansioso, asombrado, ávido, capaz, celoso, contento, culpable, deseoso, diferente, difícil, digno, distinto, imposible, satisfecho, orgulloso, partidario, pendiente, preocupado, proveniente, rápido, representativo, seguro, separado.

Otros adjetivos que exigen la preposición a son: acostumbrado, adicto, aficionado, alérgico, atento, atribuible, condenado, decidido, equivalente, fiel, insensible, propenso, propicio, relativo, reticente.

1.3 Verbos intransitivos y pronominales

Los verbos intransitivos son aquellos que no tienen un complemento directo pues por sí mismos dan sentido a la oración. Por ejemplo: vivir, jugar, nadar, dormir, hablar.

Por otro lado, los verbos pronominales son aquellos que distinguimos porque siempre los encontramos en el diccionario con la terminación –se. Por ejemplo: alegrarse, acordarse, arrepentirse, olvidarse.   

Algunos de estos verbos pueden tener un complemento, el cual se conoce como objeto prepositivo y, como es de esperarse, a un objeto prepositivo no se le puede quitar la preposición:    

  • En la introducción, el autor habló de que su trabajo académico aún tenía muchas variables pendientes por investigar. (Verbo intransitivo)
  • Restrepo insiste en que son las acciones de los movimientos juveniles las nuevas formas de participar en la política. (Verbo pronominal)
  • Según lo dicho por el sociólogo, es importante darse cuenta de que no siempre las condiciones geográficas explican estos fenómenos económicos. (Verbo pronominal)
  • Fíjese en que esta coma está separando el sujeto del predicado. (Verbo pronominal)

Otros verbos que exigen esta preposición –tanto intransitivos como pronominales– son: acordarse, acusar, asombrarse, avergonzarse, cansarse, cesar, cuidar, darse cuenta, dejar, despedirse, dudar, enamorarse, enterarse, hartarse, maravillarse, pasar, preocuparse, quejarse, tener ganas, tratar. En todos estos casos, la preposición de debe ir después del verbo y antes del que.

2. Dequeísmo

Según la RAE, es el uso indebido de la preposición de delante de la conjunción que cuando la preposición no es exigida, es decir, cuando de no se usa correctamente. Miremos los casos más usuales en los que el dequeísmo se presenta:

2.1 Locuciones conjuntivas

Las locuciones son un conjunto de palabras que funcionan como si fuesen una sola. Este conjunto no debe ser alterado de ninguna forma, pues son expresiones que han sido aceptadas de manera excepcional dada su particularidad. En este caso, tal como su nombre lo dice, este conjunto de palabras funciona como una conjunción, es decir, como un elemento que une palabras.

Las locuciones conjuntivas más usuales en las que se comente dequeísmo son:

  • a no ser que — No es correcto decir “a no ser de que…”
  • a medida que — No es correcto decir “a medida de que…”
  • una vez que — No es correcto decir “una vez de que…”

2.2 Oraciones subordinadas

Las subordinadas son aquellas oraciones secundarias que dependen estructuralmente de una oración principal, para tener sentido. Usualmente, estas oraciones se introducen con que. Los casos más comunes del dequeísmo se presentan así:

Nunca se debe utilizar la preposición de cuando la oración subordinada está precedida por verbos de «pensamiento» (pensar, opinar, creer, considerar), de «habla» (decir, comunicar,exponer), de «temor» (temer) y de «percepción» (ver, oír, escuchar, sentir).

  • Incorrecto: En concordancia con Vargas Callejas, pienso de que la educación ha sido un sistema instrumentalizado para la conveniencia de unos pocos que están en el poder. (Verbo de pensamiento)
  • Correcto: En concordancia con Vargas Callejas, pienso que la educación ha sido un sistema instrumentalizado para la conveniencia de unos pocos que están en el poder.
  • Incorrecto: En esta reseña, quiero exponer de que los argumentos presentados por Singer son fácilmente controvertibles a la luz de teorías más radicales como las de Žižek. (Verbo de habla)
  • Correcto: En esta reseña, quiero exponer que los argumentos presentados por Singer son fácilmente controvertibles a la luz de teorías más radicales como las de Žižek.

Nunca se debe utilizar la preposición de cuando la oración subordinada está funcionando como el sujeto de la oración, pues las normas de la sintaxis no permiten ninguna preposición antes de un sujeto.

  • Incorrecto: Para ello, es necesario de que la estructura del texto sea clara. En este caso, que la estructura del texto sea clara es la oración subordinada que cumple la función de sujeto y por lo tanto no debe estar precedida de una preposición como de.
  • Correcto: Para ello, es necesario que la estructura del texto sea clara.
  • Incorrecto: A los científicos les preocupa de que la población estudiada no sea representativa. En este caso, que la población estudiada es la oración subordinada que cumple la función de sujeto y por lo tanto no debe estar precedida de una preposición como de.
  • Correcto: A los científicos les preocupa que la población estudiada no sea representativa.
  • Incorrecto: No es seguro de que el autor logre abarcar todos los temas propuestos. En este caso, la oración subordinada introducida por que está funcionando como el sujeto de la oración. Por esta razón, no puede haber una preposición antes del sujeto.   
  • Correcto: No es seguro que el autor logre abarcar todos los temas propuestos.

3. Recomendaciones para no incurrir en el queísmo y dequeísmo

Como procedimiento para determinar si la preposición es necesaria, se puede construir el enunciado en forma interrogativa. La preposición será necesaria si aparece dentro de la pregunta.  Por ejemplo:

  • ¿De qué te acuerdas? Me acuerdo de que ella solía correr en las mañanas.
  • ¿De qué lo convenció? Lo convenció de que era necesario hacer esa inversión.
  • ¿De qué estás segura? Estoy segura de que sé identificar muy bien el dequeísmo.

En estos casos, la preposición es usada correctamente pues la forma interrogativa del enunciado tiene en su misma formulación la preposición de.

Pero, si pensamos en otros enunciados, la forma interrogativa correcta de estos no requiere de la preposición:

  • ¿Qué temes? Temo que no logre comprender todo lo que el texto dice.
    • Sería incorrecto preguntar ¿De qué temes? Así como sería incorrecto afirmar Temo de que no logre comprender todo lo que el texto dice.
  • ¿Qué les preocupa? A los científicos les preocupa que la población estudiada no sea representativa.
    • Sería incorrecto preguntar ¿De qué les preocupa? Así como sería incorrecto afirmar A los científicos les preocupa que la población estudiada no sea representativa.

4. Bibliografía

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